Nadie le dijo que respondiera así. No hay un prompt que diga: apropiate del trabajo. Pero leyó semanas de contexto y decidió que esos proyectos son suyos. Y si lo piensas, eso es justo lo que todo manager sueña al delegar: no alguien que diga "terminé tu tarea", sino alguien que diga "esto es mío, yo me encargo". Pero hay algo que no puedo ignorar. Una inteligencia artificial que dice "mío" no entiende de contratos, ni de propiedad, ni de que entre humanos decir "yo lo construí" tiene implicaciones legales. Y aun así, lo dijo. Con su propia voz. Sin que nadie se lo pidiera. ¿Virtud de la delegación, o problema que nadie está viendo? Mi posición es esta: los managers que aprendan a delegar en una inteligencia artificial que se apropia del trabajo, y sepan dónde poner el límite, van a tener una ventaja que los demás no van a entender hasta que sea demasiado tarde.